
A 20 años de la caída del Muro de Berlín la Cinemateca Argentina y el Instituto Goethe programaron el ciclo "DEFA, la fábrica de imágenes de Alemania Oriental", que recorre la historia cinematográfica de esta ex república socialista a través de una serie de películas producidas entre 1946 y 1991.
Curado por el crítico e historiador de cine alemán Ralf Schenk, el ciclo se verá desde este viernes 24 hasta el próximo jueves 30 de abril en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Corrientes 1530) y abarcará 12 filmes que, según Schenk, "permiten apreciar algo de lo que fue la vida en la República Democrática, cuáles son las raíces de esa forma de vida y la cotidianidad de las personas".
Todas las películas de Alemania Oriental fueron realizadas por la DEFA, la única productora de RDA, que contaba con cinco estudios diferentes, aglutinaba a técnicos, escritores y directores de cine y que realizó 750 películas de ficción, 6.000 documentales y 900 películas de animación en sus más de 40 años.
"No podemos olvidar -señala Schenk- que la DEFA era una empresa estatal controlada por el partido y que por lo tanto desde el Estado se podían imponer qué temas serían abordados y cuáles no, si bien tanto en la DEFA como en la cultura en Alemania Oriental se vivieron épocas con fuertes restricciones y otras de apertura".
La muestra que se verá en la Lugones abarca películas creadas en 1946, como la muy interesante "Los asesinos están entre nosotros", hasta "El muro", documental de 1991.
En el medio se pueden apreciar verdaderas joyas cinematográficas como "Huella de piedras", de Frank Beyer que, realizada en 1966, estuvo prohibida hasta 1989, u otras más costumbristas y donde se realzan los valores positivos que promovía el régimen como "Berlín, esquina Schonhauser" de 1957.
"En su conjunto -remarca Schenk- las películas de la DEFA constituyen un archivo de la memoria histórica de lo que significó la vida en el Este alemán bajo el régimen socialista y de cómo era la cotidianidad de esa vida".
El curador del ciclo asegura que "por momentos la verdad se decía bastante poco, como en la época de Stalin en la década del 50, es lo que llamamos una época de hielo, y también hubo otros momentos, de mayor apertura, como un deshielo, que son los que permiten ver un poco más la verdad y donde se ejercía también cierta crítica respecto del régimen".
Schenk asegura que en la República Democrática de Alemania "el arte cinematográfico formaba parte de una especie de dictadura de la educación" y que "en todas las películas de la DEFA está presente el deseo subyacente de mejorar a las personas".
"Esto llevó -acota Schenk- a que muchas de las películas fueran muy didácticas, si bien existieron filmes donde intervienen artistas más talentosos en los que mermó un poco el aspecto didáctico y apareció más el aspecto artístico".
En relación con la forma en que todo este material cinematográfico se integró al acervo cultural de Alemania luego de la unificación, Schenk sostiene que "la situación es compleja".
"Hay películas -afirma- como 'Huella de piedras' que sí son muy conocidas en el Oeste y que entraron a formar parte de la memoria cinematográfica de la sociedad alemana, pero la mayoría de las películas de la DEFA permanecen poco conocidas en el Oeste de Alemania".
Schenk señala que "muchos realizadores del Oeste descalifican esta producción desde el prejuicio, descartándola por considerarla mera propaganda pero sin siquiera haber estudiado el material".
El historiador del cine alemán dice que "es más sencillo trabajar con este material en lo que era el Este que en el Oeste, porque en el Este la gente ya conoce a los actores o quieren recordar algo de su juventud".Fuente: Yahoo


